jueves, 5 de enero de 2017

BYE BYE 2016

2016 ha sido un año extraño, de transición. He dejado atrás un montón de penas y me he lamido las heridas, poco más. A nivel literario un premio, una negativa editorial, algunos proyectos en ciernes y el haber recuperado las ganas de escribir. Sigo adelante, que no es poco, porque voy viendo como muchos otros se van quedando en el camino por falta de ganas, cansancio, decepciones... Pero una es lo que es y cuesta renunciar a lo que somos.
Empiezo el 2017 con ganas y proyectos, pero sin demasiadas esperanzas. Una cosa no quita la otra y hay que ser realista. Pero seguiré escribiendo, más que nada porque no sé hacer otra cosa. Jamás he tenido pretensiones pero sí soñaba con que algún día conseguiría hacer realidad algunos sueños. La cosa es complicada, el sector editorial vive su propia crisis dentro de la crisis global y es difícil conseguir publicar en condiciones. Por otro lado la mayoría de editoriales tienen cerrado el recibo de originales hasta nueva orden y eso aún es más descorazonador. Pero no tengo prisa.
De 2016 destacar la llegada a mi vida de cierto personajillo peludo que me ha ayudado a superar el mal momento. Se llama Momo y le tiraron a un contenedor de basura dentro de una bolsa de plástico con sus tres hermanos. Alguien oyó sus gritos de socorro, tres sobrevivieron. Se llama Momo y es un gato muy literario. Este ha sido, definitivamente, mi año del gato.

jueves, 28 de abril de 2016

BUSCAMOS EDITORIAL

Corría el año 2012 cuando publiqué mi último libro, la novela/recopilación de relatos El café de la Luna. La experiencia no fue demasiado buena. Yo no era uno de las apuestas de la editorial sino el hallazgo/corazonada de un editor que apostó por mí. Si no me hacían demasiado caso la cosa empeoró cuando mi editor murió: me quedé sin valedor. Eso, sumado al cansancio de haber escrito tres novelas en menos de dos años y a los diez años de degaste, acabó por sumirme en una especie de depresión/desilusión de la que no he conseguido asomar la cabeza hasta hace muy poco.
En enero de 2015 puse el punto y final a la última novela que he escrito hasta hoy: El domador de lagartijas. En todo ese tiempo no la había dado a leer a nadie, no la había enviado a valorar a ninguna editorial y ni siquiera la había llevado al registro de la Propiedad Intelectual. Tener un libro inédito en un cajón (archivo de word) no sirve de nada. Y, aunque no me va la vida en ello y sé que va a ser muy complicado, he decidido volver a la carga en el punto que lo dejé.
Vuelvo a empezar de cero pero no me importa. Escribir es lo único que se hacer, lo que más me gusta hacer, y ahora que he recuperado las ganas quiero seguir adelante. Me gustaría que esta novela viera la luz porque está repleta de recuerdos familiares y porque es mi pequeño homenaje a mi abuelo y a muchos republicanos que como él sufrieron la represión franquista. Es, en cierta manera, mi propio susurro de los árboles, la primera novela que publiqué. Voy a pelearla. Sin prisas ni pretensiones. A ver hasta donde llego.

miércoles, 27 de abril de 2016

VUELVO A LA CARGA

Después de más de un año sin escribir vuelvo a la carga. He pasado muchos meses sin un proyecto en mente y, sobre todo, sin ganas ni ilusión por escribir. Después de acabar tres novelas en menos de dos años y con todo el desgaste que supone una década de deambular en este universo, era lógico que ocurriera. Entonces llegó el premio "Paraules d'Adriana" y me devolvió las ganas, me recordó que soy escritora, quiera o no quiera. A partir de ahora, conociendo como conozco el mundillo por haberme movido entre bambalinas por él, cambio totalmente el enfoque. No espero nada. Escribo porque me gusta hacerlo y porque no sabría hacer otra cosa. Lo que venga bienvenido será.

viernes, 11 de marzo de 2016

OTRO "PAL" SACO







Poco que decir. Una no está para muchos trotes con esto de la escritura pero de tanto en tanto cae alguna alegría, esta vez en forma de premio. He vuelto a ganar el Concurso de relato breve Paraules d'Adriana que ya gané en el año 2013. Muy contenta con el pequeño triunfo, el diploma, las flores y la cantidad en efectivo. Lo mejor de todo poder compartirlo con los míos. Espero que esto tenga algún efecto positivo en mi ánimo escritoril.

jueves, 7 de enero de 2016

ADIÓS 2015


2015 ha sido un año eztraño, lleno de contrastes. Me he casado dos veces y he dicho adiós a uno de mis seres más queridos, mi perro Max. He presentado hasta tres veces "Cosas que decidir mientras se hace la cena" de Maite Núñez, el 22 de abril me invitaron a una verbena literaria en la biblioteca de Torredembarra, no todo está perdido y di una charla sobre Egiptología en el colegio de mi hija. Este año he vuelto a hacer un curso sobre el Antiguo Egipto. Literariamente hablando ha sido un año improductivo, ni un solo premio ni una publicación, nada. Hace ya más de un año desde que escribí mi última novela y me veo incapaz de volver a la carga. Quiero volver a escribir pero de momento no lo consigo. Al menos he regresado a la lectura y eso ya es un paso.
Estoy desmotivada. Para el 2016 no espero grandes novedades. He de ponerme las pilas, lo sé, pero no encuentro la manera. Recuerdo aquellos días en los que se acumulaban las historias que quería contar, todo inspiraba. Ahora no. Si supiera cómo hacerlo...

jueves, 8 de octubre de 2015

AVENTURAS LECTORAS

Es cierto que no puedo estarme quieta, que necesito estar haciendo cosas, no parar. Este mes empiezo nuevo curso de Egiptología, cómo no, y una nueva aventura dentro del mundo de la lectura. Soy lectora, reseñadora, escritora... me faltaba ser padrina de lectura. El martes, en la Biblioteca Mestra Maria Antònia de Torredembarra, dio comienzo la actividad "Llegim junts" y allí estaba yo junto con otros entregados padrinos de lectura para acompañar en su particular aventura lectora a un grupo de niños de quinto de primaria del colegio La Antina. Una experiencia altamente recomendable, entrañable, divertida y enriquecedora. Leí a Shakespeare con Bru y Héctor y me lo pasé muy bien. Tenemos todo un curso por delante para intentar que les gusten un poco más los libros, ¿lo conseguiremos?